No hay persona que no los haya visto y sufrido en alguna ocasión. Y es que los puntos negros es (probablemente) el enemigo más “plasta”, insistente y común que todas hemos experimentado de manera reiterada alguna vez en la piel… Y aunque te pueda parecer imposible eliminarlos, hoy te vamos a desvelar cómo acabar con ellos definitivamente siguiendo estas sencillas pautas. Eso sí, tendrás que seguirlas al pie de la letra, ser constante e incorporarlas a tu rutina de cuidado facial.

QUÉ SON Y CÓMO SE COMPORTAN

Para empezar, comencemos por lo más básico para entender por qué aparecen y cómo se comportan. Los puntos negros son esos pequeños bultitos conocidos como comedones que se forman dentro de un poro como consecuencia de la acumulación de sebo, células muertas y restos de impurezas varias (como maquillaje o polución), y suelen adquirir un característico color negro al entrar en contacto con el aire y oxidarse. Y ¿qué riesgos tiene? Pues además del puramente estético, tiene dos grandes riesgos: por una parte que provocan que los poros se ensanchen y dilaten, aumentando la producción de sebo; y por otra, que si se infectan con una bacteria, dan lugar a los temidos granitos.

LAS 4 CLAVES PARA ACABAR CON LOS PUNTOS NEGROS

Prohibido tocarlos

Tocarlos, apretarlos, exprimirlos, reventarlos,… llámalo como quieras pero ¡no lo hagas! Sí, ya sé que parece la opción ideal, más fácil y rápida para acabar con ellos pero lo único que conseguirás es empeorar la situación. Piensa que tus manos están llenas de bacterias y que al apretarlos, estarás infectando los puntos negros con esas bacterias y provocando la aparición de granitos.

La Doble Limpieza coreana es fundamental

Nos podrá dar pereza, pero seguir una adecuada limpieza facial mañana y noche es la clave para acabar con los puntos negros. Al fin y al cabo, son el resultado de la acumulación de sebo, células muertas e impurezas varias… ¿Y vale cualquier limpieza? Pues si de verdad quieres eliminarlos, no. La más efectiva sin lugar a dudas será la Doble Limpieza coreana consistente en utilizar primero un aceite limpiador como el Gentle Black, seguido de un limpiador de base acuosa como el Rich Moist.

No te olvides de la Exfoliación

¿Lo ideal? Un par de veces a la semana si se trata de exfoliantes mecánicos como el Gentle Black Sugar; o de uso diario si estamos hablando de exfoliantes químicos como el BHA Blackhead. ¿Y cuál es mejor? ¿Exfoliante mecánico o químico? Pues el más efectivo cuando se trata de acabar con los puntos negros son los exfoliantes químicos o también llamados enzimáticos y muy concretamente los de BHA, porque son los más eficaces a la hora de penetrar, atravesar y “despegar” toda la porquería que se acumula en los poros y que da lugar a los puntos negros.

Utiliza Mascarillas de arcilla o carbón

Todo lo anterior, combinado al menos una vez a la semana con mascarillas de arcilla o carbón, es super efectivo. Piensa que estos ingredientes son de los mejores a la hora de eliminar el exceso de sebo, las células muertas e impurezas de la piel. Las mascarillas wash off de arcilla rosa Stone Peach Pore Less Bubble Mask o de arcilla marroquí y carbón negro Black Ghassoul, te ayudarán a mantener los puntos negros y poros dilatados a raya. También podrás utilizar de manera puntual los parches anti puntos negros de efecto inmediato de Mediheal o de Tonymoly.

Foto: Elle Korea

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